墨西哥毒品戰(zhàn)爭5
El 10 de diciembre de 2019, trece a?os exactos después de iniciada la guerra, es detenido en Dallas, Texas, Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública durante la administración de Felipe Calderón. Durante una Corte celebrada en Nueva York se dieron a conocer cargos a su persona que incluían tráfico de droga y realización de declaraciones falsas.[131]
Entre los testimonios que lo acusaron se encontró el del narcotraficante Jesús Rey Zambada quien declaró que a mediados de la década de los 2000, entregó a García Luna sobornos en efectivo de entre 3 y 5 millones de pesos. A García Luna se le acusa también de recibir sobornos por parte de Joaquín "El Chapo" Guzmán y miembros del Cártel de Sinaloa.[132]
De acuerdo al comunicado oficial, durante 2018 García Luna habría solicitado la naturalización en Estados Unidos, mediante la cual mintió en su entrega de papeles a fin de ocultar sus nexos con el mencionado Cártel. A García Luna se le acusa también específicamente por tráfico de cocaína.[133]
Durante el proceso de detención, la prensa destacó también los montajes realizados por García Luna a fin de simular detenciones y promocionarlas en televisión como parte de la campa?a publicitaria de la Guerra contra el Narcotráfico. La ciudadana francesa Florence Cassez, acusada en 2005 por el delito de secuestro, revivió su declaración alegando que había sido presentado ante los medios de comunicación un video en el que se observaba un minucioso operativo para capturarla, a pesar de que esto había sido falso y su detención se habría efectuado un día antes.[134]
El 11 de diciembre de 2019, el expresidente Felipe Calderón se deslindó de García Luna alegando que "su política de seguridad no era producto de un solo funcionario". La opinión pública se vio dividida luego de que Calderón declarara que no tenía idea de las malas prácticas de su titular en materia de seguridad.[135] El 14 de diciembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó a todos los niveles de gobierno realizar una "limpia" para rescindir de su contrato de trabajo, y en su caso investigar, a cualquier funcionario ligado a García Luna.[136] Esa misma semana, fueron congeladas las cuentas bancarias de Luis Cárdenas Palomino, colaborador habitual de Luna;[137] además de darse a conocer que durante el sexenio de Calderón se destinaron 2 mil millones de pesos de la Secretaría de Gobernación a una cuenta particular de la familia de García Luna.[138]
La periodista Anabel Hernández referiría que la detención de Genaro García Luna vendría a confirmar que la Guerra contra el Narcotráfico de Felipe Calderón no fue objetiva y que fue más bien una estrategia de beneficio para los personajes de la élite de gobierno y para el propio Cártel de Sinaloa del Chapo Guzmán.[139]
Los paramilitares son una alternativa de los cárteles, estos grupos trabajan junto a ellos para proporcionar protección. Esta protección se inició con el enfoque de mantener el tráfico de drogas; Sin embargo, los grupos paramilitares ahora aseguran otras industrias valiosos como el petróleo y la minería. Se ha sugerido que el aumento de los grupos paramilitares coincide con la pérdida de la seguridad dentro del gobierno. Estos grupos paramilitares se produjo en un gran número de maneras. En primer lugar, ha habido grandes olas de las fuerzas armadas de élite y expertos en seguridad del gobierno que han abandonado el lado del gobierno y se unieron al lado de los cárteles, a menudo con grandes sobornos y una oportunidad para los tipos de riqueza que no pueden recibir en las posiciones del gobierno. El grupo paramilitar,?Los Zetas?fue el mayor grupo de paramilitares en México. Algunos de los miembros de élite de las fuerzas armadas que se unen a los paramilitares están entrenados en Escuelas Americanas. Estos paramilitares han comenzado a salir de una desregulación del ejército mexicano que ha sido reemplazado lentamente por las empresas de seguridad privada.[140] Los paramilitares, incluyendo los Zetas, han entrado ahora en territorios desconocidos. Protegen no solo cárteles de la droga, sino también a muchos otros sectores económicamente rentables, como el petróleo, el gas, el secuestro y la electrónica de falsificación. Se ha producido una pérdida completa y total de control por parte del gobierno y la única respuesta ha sido aumentar la presencia del ejército, sobre todo un ejército cuyos funcionarios son a menudo pagados o que ya están en la nómina de cárteles de la droga. Los Estados Unidos ha intervenido para ofrecer apoyo en la "guerra contra las drogas" por la forma de la financiación, el entrenamiento y apoyo militar estadounidense, y la transformación del sistema judicial mexicano en paralelo el sistema americano.[141]